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domingo, 28 de abril de 2013

BE WHAT YOU WANT... ¡Es una orden!

Mensajes. Vivimos rodeados de mensajes. Mensajes que nos llegan por whats app (o ahora por el nuevo line), mensajes que nos llegan por email, por teléfono, por la televisión, en los carteles que nos rodean constantemente cuando salimos de casa, en los vinilos pegados a los autobuses, en las bolsas de plástico de los comercios, mensajes que nos transmiten las personas con las que nos relacionamos a lo largo del día... Cientos, o incluso miles de mensajes. Puede llegar a ser abrumador el pensar en la cantidad de mensajes que recibimos y procesamos a lo largo del día. Precisamente porque no nos paramos a pensar en mucho de estos mensajes, no les damos ninguna importancia. Acabaríamos volviéndonos locos si nos parásemos a reflexionar sobre cada una de las campañas publicitarias que nos llegan cada día. 

Pero a veces a mí me da por pararme y pensar. Tengo a veces esa mala costumbre. El otro día me estaba dando una vuelta por un centro comercial, y entré en una tienda que está ahora presente en muchos centros y calles comerciales que se llama KIKO Cosmetics. Me hacía falta un Rimmel para las pestañas, y decidí darle una oportunidad a la marca. Entré, me aconsejaron, compré, y me dieron mi rimmel en una bolsita, que os muestro en la foto. "¡Menudo mensaje nos manda esta marca!"- pensé. "BE WHAT YOU WANT". "Sé lo que quieras". Cuatro palabras que encierran el secreto de la felicidad de las personas. Cuatro palabras que KIKO cosmetics resume dando un consejo muy fácil en una letra un poco más pequeña: "Shop at kikocosmetics.com". Y yo me paro a pensar en que es curioso que una firma de maquillaje mande este mensaje tan abrumador. Sí, abrumador, porque parece una orden. "SÉ LO QUE QUIERAS". Sólo le falta el signo de exclamación. Es más o menos fácil tener la pinta que uno quiere (salvando siempre las barreras físicas de los genes; ya sabemos que cada uno tenemos una materia prima con la que podemos contar, y yo nunca podré medir un metro ochenta centímetros, por mucho que me empeñe). Contando con el presupuesto de cada uno, yo he conocido a personas que han pasado por un auténtico "Make over" personal, han cambiado de estilo, de peinado, de forma de vestir, y hasta de forma de hablar, y, efectivamente, la sensación, la pintilla, la presencia, han conseguido cambiarla parcial o casi totalmente. Para eso está bien el maquillaje, la ropa, el estilismo, las revistas de moda y todas esas marcas que te dan ideas para reinventarte cada día.


Pero ese "BE" que nos lanza KIKO Cosmetics, esa orden que nos empuja a ser lo que queremos ser, es mucho más que ponerte una capa de maquillaje, pintarte una raya en el ojo o comprarte un vestido fluor de esos que tanto se llevan esta temporada. Una siempre acaba por llegar a casa, por muy largo que haya sido el día, se quita esos tacones, deja el bolso en un armario, se quita los pendientes, las pulseras, el collar o el pañuelo, se cambia de ropa, se desmaquilla, se da una ducha, y se queda sola con su esencia. Y esa esencia, queridos, ésa es la esencia donde no llega ni el maquillaje, ni el estilismo, ni el personal trainer. Ahí solo llega una misma o, si me apuras y si le dejas, el psicoanalista. Cuando estás sola, se da cuenta de dónde está y qué quiere. Al menos, te sueles dar cuenta de qué no quieres. No sé si esto me pasa a mí sola, pero a veces, uno ralentiza un poco la velocidad de su vida, se para un rato a pensar, o a escribir, como es mi caso, y reflexiona. Ser lo que quieres, no es tan fácil. Primero tienes que saberlo, y después echarle las narices de intentarlo. Muchas veces para darte cuenta de que quizá no era lo que imaginabas. Y de ahí a empezar otra vez. SER lo que uno quiere, implica además DECIR y HACER lo que uno quiere, y eso es cada vez más complicado según se van cumpliendo años.

Me parece curioso que una marca de maquillaje lance este mensaje a sus clientes. Es el mensaje fácil, desde luego. Escoge la pinta que quieres tener por fuera, que es la que ven los demás. La pinta que tienes por dentro es más difícil de tapar que las ojeras, y es la pinta a la que tendrás que enfrentarte en soledad el resto de los días de tu vida. Es un buen mensaje el de KIKO, aunque difícil de llevar a cabo, sobre todo en esta época que nos ha tocado vivir. Yo creo que un mensaje más apropiado sería "REMEMBER WHAT YOU WANT" (Recuerda lo que quieres) o incluso "DON´T FORGET WHAT YOU WANT" (No olvides lo que quieres).  Porque a veces el no olvidar quiénes somos o qué queremos, nos redirige muchas veces en la vida después de habernos desviado del camino. Yo me apunto la frase (esta última versión que me sacado de la manga), pero desde luego la desvinculo de cualquier marca que sirva simplemente para mejorar la presencia. La frase que hay en esta bolsa debería de ser algo así como "LOOK LIKE YOU WANNA LOOK" (Ten la pinta que quieras tener). Pero vamos a intentar no confundir términos. Y vamos también a intentar no dar órdenes que sean inabarcables, porque lo único que podemos conseguir es sentirnos muy frustrados.


Si me hacéis caso y alguna vez os fijáis en los mensajes que os llegan cada día, veréis una gran cantidad de paradojas como ésta. Si lo hacéis, me encantará que las compartáis conmigo, y entre todos nos mandemos mensajes que nos hagan crecer más sabios y más justos con nosotros mismos.

martes, 5 de febrero de 2013

Inside The Masters

Inside the Masters


Internet es maravilloso. Hay días en que nos llegan imágenes llenas de ingenio como ésta que no he podido evitar compartir en Agujetas Mentales

A veces uno tiene una idea y le cuesta mucho encontrar una imagen que ilustre con fidelidad lo que su mente está imaginando, o, mejor aún, el sentimiento que le invade por dentro. Cuando una imagen está tan bien llevada y muestra una idea tan clara, no puedes evitar pensar que alguien relacionado con el mundo de la publicidad puede estar detrás de todo esto.

Inside the Masters

Ya lo dijo Shakespeare: "Estamos hechos de la misma materia que los sueños".  Los artistas son personas que saben darle forma, color y estructura a sus sueños. Y me parecen tan geniales estos tres artistas de los que nos habla la imagen, como el artista (o grupo de artistas) a quien/es se le haya ocurrido esta fantástica idea. Una misma realidad, tres visiones; tres sentimientos; tres representaciones. Algo hay en el interior de cada uno de nosotros que nos hace únicos. Es, para mí, uno de los más intrigantes misterios de la vida: ¿Cómo ven la realidad las personas que me rodean? ¿Qué ven ellos tras los aconteciemientos que comparten conmigo cada día?

Lo mejor, y lo peor, es que nunca lo sabremos. De estos tres que tenemos en esta evocadora imagen, sabemos un poco más. Lo sabemos a través de sus cuadros, que no dejan de ser autopsias de sus vidas, de sus sentimientos, de sus ilusiones, de sus miedos, experiencias y frustraciones. Obras en las que muchos intentamos encontrar solución o cunsuelo para los problemas que tenemos hoy en día.

Internet pone al alcance de nuestra mano miles de ideas. No ha habido una era más inspiradora que la nuestra. Tenemos miles de ideas y de soluciones a un solo click. Aunque, a veces, tanta información nos sobrecoja. Esta imagen me llegó vía Facebook, como una de tantas que se cuelgan, comparten y comentan sin pena ni gloria para sus creadores. Investigando un poco he descubierto que es de una agencia de publicidad muy conocida llamada DDB. Hicieron la campaña para la Escuela de Arte del Museo de Arte de Sao Paulo. Simplemente GENIAL.

martes, 25 de septiembre de 2012

IKEA: una gran idea

Veo que no he escrito en una semana completa, y me parece que alguien ha pulsado el mando del "fast forward" en el mando de la tele. No me dan para mucho más las horas del día en esta temporada. Voy a intentar mejorar esta semana, porque lo cierto es que si no escribo, me falta algo. 

Hoy voy a dedicar mi post a uno de los mejores inventos del siglo XX: IKEA. Más que a sus productos, archiconocidos por poner al alcance de la mano de cualquier bolsillo una decoración de diseño para su casa o negocio, por su filosofía como empresa.

Empiezo con este maravilloso anuncio, que para mí cambió la perspectiva del mundo del mueble y la decoración a nivel mundial. Como todos sus anuncios, resume una filosofía que hace nuestra vida mucho más fácil. Por cierto, esos felpudos ya los tienen a la venta.



Es cierto que las normas de la casa de cada uno son únicas. Como seres individuales con nuestro bagaje y toda nuestra experiencia en la mochila, hacemos de nuestro hogar nuestro reino, nuestra república, nuestro rincón favorito del mundo. 

Las casas con IKEA dejan de ser esos fríos y perfectos lugares que anuncian las revistas de decoración. Los hogares pasan a ser, lo que siempre han sido: los espacios donde vivimos en la intimidad los seres humanos. Los espacios donde reímos, lloramos, saltamos, desordenamos, manchamos, limpiamos, volvemos a ordenar, soñamos. Los hogares no son nada sin las personas que los ocupamos y les damos vida. Eso es lo que introduce IKEA dentro de sus anuncios: personas.

Éste es otro de mis anuncios favoritos, en el que nos damos cuenta de que las casas no son más que los momentos que vivimos en ellas. 


IKEA también nos habla en sus anuncios de la visión de los niños de su casa, de su espacio, de su refugio. 


Y algo muy típico de la filosofía IKEA, y contradictorio si uno lo piensa para una empresa que vive de que los clientes compremos cosas, es aquello de "no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita". ¿Os acordáis de este anuncio?


Uno de mis anuncios favoritos de IKEA es el de mayo de 2012. Me inspira mucho el mensaje del anuncio. Cada una de las frases que dice. Os las transcribo, y os deseo un muy feliz martes. 
 
"Atrévete. A cambiar lo que es feo. A luchar contra lo gris. A tener menos cosas. Atrévete a la luz. Atrévete a probar. Y a equivocarte. ¡Vamos, abre las ventanas! ¡Las puertas! Atrévete. Empieza a cambiar pequeñas cosas, y a descubrir que no son tan pequeñas. Tu revolución empieza en casa".



jueves, 30 de agosto de 2012

Lo que Marcan las Marcas

Una imagen vale más que mil palabras. Ésa es una máxima por la que nos regimos en nuestra sociedad, más que nunca antes en la historia. La imagen cuenta para nuestra percepción de todo: personas, lugares, y, sobre todo, marcas. Lo que diferencia a una marca de otra, muchas veces es sólo su imagen de marca y no tanto la calidad del producto que ofrece. Hay marcas que son el mismo perro con distinto collar. 

Por eso es tan importante que las imágenes corporativas de las empresas sean sólidas y transmitan lo que la marca quiere que pensemos de ella. Confianza, innovación, calidad, tradición, descaro, juventud... Hay infinidad de conceptos. Como ya comenté en una ocasión,es muy importante la impresión que causamos en el cliente que nos percibe como marca. Gráficamente, la primera decisión que tenemos que tomar para dar personalidad a una empresa será el nombre y el logotipo. El logo representa a la empresa, persona o institución a la que hace referencia. Una empresa con una buena imagen corporativa y una buena estrategia de marketing consigue que al ver esto...
Logotipo de la Caixa
... estemos viendo directamente La Caixa, sin necesidad de que nos indiquen ya el nombre de la entidad. El logo se convierte en el rostro reconocible de la marca. El de arriba lo diseñó Miró, y muestra, de una forma muy esquemática y primaria, a una persona echando una moneda en una hucha. Hay quienes lo ven y quienes no lo ven, pero los logos acaban siendo simplificaciones de un concepto materializadas gráficamente en un símbulo que tiende a ser sencillo y rotundo. Esto permite que sea fácilmente recordable por el cliente. Desde luego el de Miró lo es.  

Aquí tenemos otro que ejemplo de una diseñadora, en ese momento estudiante de diseño, que se basó en el concepto que transmitía el nombre de la marca NIKE (diosa griega de la victoria, que se representa con alas y volando a gran velocidad), simplificando un ala hasta convertirla en el mundialmente famoso "swoosh" de Nike, que la marca exhibe orgullosa sin necesidad de utilizar su nombre. La marca se convierte en el logo. 

Logotipo Nike

Este verano he tenido dos momentos que me han llevado a reflexionar sobre la importancia de la imagen corporativa de las marcas y el calado que tienen en la sociedad. En el primero de estos momentos yo me encontraba en el Algarve portugués. Estábamos haciendo la compra en un súper, y buscábamos margarina. Pero no valía cualquier margarina; queríamos margarina "Tulipán", que es la que más le gustaba a todo el mundo. Entre los envases de la cámara frigorífica del súper no había ninguna marca que se llamase "Tulipán", pero mi mano se fue directamente a una marca que se llamaba "Planta". Y no, no fue porque el tulipán sea una planta, sino porque reconocí el logo y la tipografía de la marca, que inteligentemente, se suele conservar a nivel internacional. No todas las palabras suenan bien en cualquier idioma, y hay que idear nuevos nombres para los mismo productos cuando se llevan a distintos países. Un ejemplo típico es el del "Mitsubishi Pajero", que en España se renombró como "Montero", porque eso de "Pajero" aquí suena muy, pero que muy mal. Les hice un par de fotos a los envases, que os muestro aquí, para que veáis cómo se conserva la tipografía, el logo, los colores, la disposición de las letras que forman ondas debajo del nombre, etc. Lo que cambia es el fondo de hierba impreso en la caja de margarina portuguesa, que no está en la española. Bueno, y que la portuguesa clásica tiene más sal que la española con sal... Pero es que los portugueses son muy "salaos"; yo siempre lo he dicho.

Logo Planta_Tulipan

Logo Planta_Tulipan


Nunca te das cuenta del peso que tienen las imágenes y símbolos en tu cabeza hasta que situaciones como ésta te hacen pararte a pensar cuántas veces a los largo de tu vida ves los logos de las marcas. No sólo en los anuncios de televisión, que son los momentos en que somos más conscientes de que nos intentan vender algo, sino en el transcurrir de todos los días de tu vida: desayunas consumiendo los logos de Kellogg's, de Tulipán, de Central Lechera Asturiana, de Fontaneda... Y, aunque no te des cuenta, los reconocerías en cualquier lugar con una facilidad que te deja a ti mismo alucinado. Suma a eso las marcas de moda, comida rápida, coches, tecnología, muebles, tiendas diversas... Y verás que el bombardeo es silencioso, pero constante.

El segundo momento de estas vacaciones que me hizo pensar en este aspecto de nuestra sociedad, es el juego Logo Quiz; un app súper entretenido que consiste en identificar logos con marcas. El juego te enseña el logo, y tú escribes la marca. Quizá pienses que conoces pocos logos de memoria. No sé si serías capaz de dibujarlos, pero desde luego te aseguro que eres capaz de reconocer muchos de ellos. Te vienen los nombres a la mente nada más ver el símbolo, y sin pensar. Os dejo una pantalla del primer nivel (a más nivel, logos de marcas más desconocidas, o menos vistos en los medios de comunicación) para que hagáis la prueba. Advierto, el juego engancha.


¿Qué tal ha ido? Seguro que de los 20, como mínimo habéis acertado 15. ¿No os resulta un poco abrumador comprobar el gran espacio que ocupan las marcas en nuestro cerebro lo queramos o no? Es cierto que las marcas se gastan cantidades atroces de dinero en diseño de imagen corporativa, marketing y publicidad... Pero desde luego a nivel de impacto, cada céntimo les sale rentable. Si no, ya os digo yo que no hubiese comprado margarina "Planta" en Portugal, si no la primera que hubiese pillado. 
Si hubiera alguna forma de dejar así de grabados los conocimientos aprendidos en el colegio, seríamos unos "culturetas" de mucho cuidado. Los diseñadores de esos logos pueden morirse tranquilos: la mayoría de sus nombres no los conocemos, pero su obra ha calado en lo más profundo del inconsciente colectivo de nuestra sociedad consumista.
Lo más gracioso de todo es que a veces nos dejamos un ojo de la cara para llevar un determinado logo de una marca en la solapa, en el reloj, o en la cartera, y lo que hacemos en realidad es publicitar gratis a todas estas marcas. En la mayoría de los casos no es que nos gusten las marcas en sí, sino que nos atrae todo lo que la marca significa y la imagen de marca sobre la que se ha construido. De ahí que se compren imitaciones de marca. 

Os dejo un vídeo muy interesante sobre cómo una niña de 5 años percibe los logos de las marcas, y a qué los asocia nada más verlos. Sumadle a esta niña 10, 20, 30 años y calculad el impacto que tienen las marcas en nuestras vidas.




 

miércoles, 22 de abril de 2009

Si la vida te da la espalda... ¡Aprovecha para tocarle el culo!


Aquí os dejo este vídeo... Una bonita reflexión sobre el miedo. El miedo es, ante todo, una decisión. La decisión entre dar un paso atrás, o asumir los riesgos y las consecuencias y superarnos a nosotros mismos cada día. Autopropinarnos un empujón a tiempo. Dotarnos a nosotros mismo de alas. Como diría Frida Kahlo... "¿Pies, para qué os quiero si tengo alas para volar?"