Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de enero de 2016

...Sabía que VoLVerías...

Cuando leo la última fecha en la que publiqué algo en mi querido blog el "28 de octubre de 2013" me entran escalofríos de pensar que hace ya más de dos años. ¿Dónde se ha ido todo ese tiempo?

Hace no mucho, uno de los últimos días del año 2015, quedé con una amiga muy querida, que me recordó que tenía este espacio tan especial para mí abandonado desde hacía mucho. "De vez en cuando me meto a ver si hay suerte y has escrito algo... Pero nada". Y yo le dije: "Tengo que volver a escribir. Lo tengo que retomar". Y aquí estoy. Desde el día 1 de enero estrenando propósitos de año nuevo, y por fin hoy he quitado las telarañas de esa parte de mi cerebro que por algún motivo se resistía a asumir el vértigo de comprobar que, efectivamente, mi amado blog sigue aquí esperando que actualice una entrada y le dedique tiempo de nuevo. 

Foto tomada en Sevilla estas Navidades. Momento inspiración.

Es difícil entender por qué a veces dejamos de hacer actividades que nos llenan de satisfacción. ¿Por qué deja uno de hacer deporte cuando se siente de maravilla después? ¿Por qué se deja de quedar con amigos que son queridos y nos llenan el corazón de buenos momentos? ¿Por qué a veces pasan meses sin que le dediquemos tiempo a nuestros hobbies, a esas actividades que hacen que la vida tenga mucho más sentido porque nos hacen sentir que estamos haciendo lo que hemos venido a hacer al mundo? No lo sé. No tengo ni idea. Aunque sé que nos pasa en mayor o menor medida a todos. Para mí una de esas actividades que me da muchos buenos momentos ha sido escribir en este blog. Y me ha dado una mezcla de nerviosismo, miedo, pereza y vergüenza volver a entrar en él después de tanto tiempo. Porque me he tenido que enfrentar cara a cara a esa pregunta, y no he sabido responderla. ¿Por qué tanto tiempo sin pasar por aquí?

Simplemente supongo que me acomodé o dejé de pensar que lo que contaba aquí era importante. Quizá dejó de tener sentido. Quizá un día por otro, la casa sin barrer. Cuando uno deja de hacer algo y van pasando los días, parece que ese miedo o esa pereza o esa vergüenza a retomar la actividad se van acumulando... Como cuando llevas mucho tiempo sin ir al gimnasio y sientes que la gente te mira con cara reprobatoria, o que la tarjeta de socio va a ponerse a pitar y no vas a poder entrar porque han cambiado algo y el de recepción te va a decir: "¡Con que llevas tres semanas sin aparecer por aquí, ¿eh???". 

Mi hermano dice que funcionamos por ciclos. Dice que tenemos temporadas se ciclo alto, donde estamos mucho más cerca de ser todo lo buenos que podemos ser, y temporadas de ciclo bajo, donde nos retroalimentamos en nuestra miseria y todo lo que podía salir mal sale mal, la tostada se nos cae siempre por el lado de la mantequilla, si éramos pocos parió la abuela, montas un circo y te crecen los enanos, te pasa lo último que te faltaba, cae la gota que colma el vaso, te ponen la pierna encima para que no levantes cabeza, y todas esas cosas tremendas que temes que te pueden pasar, pues van y te pasan. Y entonces encadenas un día con otro de "pobre de mí" y tu vida te parece una edición ilustrada de la Ley de Murphy. Y puede que por el camino dejes de hacer cosas que te hacen sentir de maravilla porque dejes de sentirte motivado para hacerlas, porque dejas de sentir que merecen la pena, y creo que en el fondo lo que sientes es que tú mismo mereces menos la pena. Los malos pensamientos pueden llegar a hacernos mucho daño, y es difícil deshacernos de ellos. Entre tú y yo, normalmente el que te pone la pierna encima para que no levantes cabeza sueles ser tú mismo. Es cierto que no podemos evitar que nos pasen muchas de las cosas que nos pasan en la vida, pero sí podemos cambiar nuestra forma de reaccionar ante lo que nos pasa.

Y bueno, escribiendo esto se me ocurren unas cuantas cosas que me han pasado en estos dos años que han sido entre difíciles y muy difíciles, y que quizá no he sabido gestionar bien. Me he dejado llevar en ciclo malo de modo personal de supervivencia... Esas épocas que te preguntan "¿Qué tal?" y dices "Tirando". Pues eso. Así que en este año 2016 uno de mis propósitos más importantes es volver a escribir aquí. Porque creo que ya vale de ciclos malos y hay que retomar lo que me hace sentir bien. He aprendido hoy, escribiendo este post, que dedicar tiempo a lo que nos gusta hacer es dedicarnos tiempo a nosotros mismos y trabajar en nuestra autoestima. Así de importante es. ¡Cómo se nota que cuando uno se pone a escribir se ponen en orden los pensamientos! Con el simple hecho de escribir, todo cobra bastante más sentido. Así que éste es mi primer post en mucho tiempo, y ya, aun sin terminar de escribirlo me siento un poco más consolada, tranquila y en paz conmigo misma. He quitado el miedo a entrar aquí, sin saber lo que iba a escribir, y he encontrado un remanso de paz. Gracias agujetasmentales.blogspot.com por ser paciente conmigo y esperarme. Sabía que volverías a ser una parte importante de mi vida.

lunes, 28 de octubre de 2013

La Emoción de la Historia

El pasado viernes fui con mis alumnos de Plástica de 4º de la ESO a ver la exposición de Georges Méliès, la magia del cine, al Caixa Fórum. A mí Mèliés siempre me ha emocionado, y hablé de ello en este post hace un tiempo. Estaba muy ilusionada con esta visita, porque sabía que tenía un gran potencial para enganchar con los alumnos y conseguir que apreciaran la visión del cineasta. Preparamos la exposición viendo "La invención de Hugo", en la que se presenta la figura de Méliès como el genio y visionario que fue. Hablamos de la película de Scorsese que nos acercó a un personaje tan misterioso y fascinante, que el resto de la historia del niño, los relojes y la estación se queda relegada a un segundo plano. ¡Uno quiere saber más de papá Georges! 



Para que un alumno entendiera en qué época nos estamos moviendo, vimos en clase un documental muy interesante sobre la historia del cine. Así uno se da cuenta de que el  invento del cinematógrafo estaba hecho, pero nadie había establecido la conexión entre cine y arte que Méliès tuvo clara desde el principio. 




Por eso hay que invertir en todos los campos del saber. Alguien debería recordarle esto al Gobierno de nuestra nación. Los investigadores y científicos pueden dar con la máquina a la que un artista pone la magia. Edison y los hermanos Lumiere consiguieron aunar inventos previos como la linterna mágica, el zootropo, el praxinoscopio o los rotoscopios con la cronofotografía. Si se podía hacer con dibujos, ¿por qué no hacerlo con fotografías? Hasta ahí los Lumiere supieron desarrollar el cinematógrafo, pero se quedaron en grabar imágenes en movimiento sin ir más allá. Pese a que estos cortometrajes impresionaban muchísimo a la gente de la época, los Lumiere sabían que su capacidad de sorpresa se agotaría, se acabarían cansando, y quedaría reducido a una moda pasajera. Tuvo que entrar en escena un artista, George Méliès, para darle una vuelta de tuerca al asunto. Los Lumiere no le quisieron vender un cinematógrafo precisamente porque le pronosticaban una corta vida, pero Méliès no se dio por vencido: encontró la manera de hacerse con uno parecido, y acabó por fabricarse el suyo propio. Mèliés aplicó al cine todo lo que habñia aprendido del teatro y la magia. El cine se convierte en algo mágico en las manos de este singular genio. 




No pudimos dejar de ver la película "Viaje a la Luna" antes de ir a ver la exposición de la Caixa, y el videoclip de los "Smashing Pumpkins" inspirado en ella. Los dos se pueden ver en el post que escribí sobre Méliès.  Los alumnos entonces empiezan a pensar que este hombre, si ha inspirado pelis de Scorsese y videoclips de grupos musicales, debía de ser alguien realmente singular. 

Cuando a ti un tema te interesa y te emociona, sin querer lo transmites a tus alumnos. No puedes evitarlo. Y si a eso le añades un tiempo previo de preparación de una actividad, al final consigues que realmente saquen mucho partido a la salida extraescolar. Ellos sabían algo del tema, e iban con ganas. Nuestra guía les dijo, para su absoluto deleite, que sabían mucho de Méliès. Y eso hizo que se sintieran cómodos y aportaran y preguntaran todo lo que les venía a la cabeza, que fueron muchas cosas y muy interesantes. Hubo un momento en que nos paramos en frente de una capa de astrónomo que el propio Méliès había diseñado y llevado en algunas de sus películas. Los chavales se quedaron asombrados y preguntaron si la capa era de verdad. La guía les aseguró que lo era, igual que todos los objetos que podían ver dentro de vitrinas en la exposición. Casi con la boca abierta, dijeron: "Pero entonces esa capa tiene mucho valor. ¡La diseñó él! ¡Y se la puso él!". Y la guía no pudo sino emocionarse, al ver que estos alumnos realmente apreciaban el pedacito de historia que ella llevaba mostrándoles durante la última hora. 

Dibujo para el story board de "Viaje a la Luna"
Dibujo de Méliès para el story board de "Viaje a la Luna"

Cuando se despidió de nosotros, les dijo que eran un grupo que les había emocionado, y que no cambiasen nunca. "Si sois capaces de apreciar el pasado"- les dijo- "seréis capaces de hacer grandes cosas en el futuro, porque entenderéis de dónde venís".

E, igual que la guía, yo no puedo dejar de emocionarme con mis alumnos, en momentos como estos (y muchos otros). Mi capacidad de sorpresa siempre se altera con estos chicos, que, efectivamente, creo que harán grandes cosas en el futuro. 



martes, 8 de octubre de 2013

Catfish... Mentiras en la Red

El otro día estuve viendo un programa de televisión muy curioso en MTV. Se llama "Catfish". Los presentadores (y productores) del programa son contactados por personas que tienen una relación online con alguien, pero sospechan que la identidad de la persona que está al otro lado de la pantalla del ordenador, puede ser distinta de la que les han contado.


En el programa aparecía una chica que se había prometido a un joven que no había visto nunca. Misteriosamente en dos años no habían podido verse ni por web cam. "¿No te parece extraño?" le preguntaba el conductor principal del programa, Yaniv (Nev) Schulman. Y ella, simplemente, decía que confiaba en él. Confiaba a ratos, puede decirse, porque la realidad es que había escrito al programa porque algo había dejado de tener sentido hace tiempo. El muchacho le había mandado una serie de fotos que quitaban el hipo. Un guapísimo hombre de color, con los ojos claros, una sonrisa imponente,y un cuerpazo de escándalo... Y unas de  esas fotos que cantan a estudio y a portada de revista a kilómetros. Decía que era un cantante de rap, y siempre estaba grabando en el estudio. De ahí que no pudiese quedar, o no tuviese tiempo de conectar la web cam. Nev y Ariel (su compañero de aventuras) tardan más o menos media hora en desenmascarar al impostor. Primero comprueban que las fotos pertenecen a un muchacho que es modelo, y nada tiene que ver con el supuesto prometido de la chica. Después, descargando las canciones que el supuesto rapero le manda a ella por internet, llegan a la conclusión de que están lejos de ser las grabaciones de un estudio profesional. Así que buscan esos archivos en internet, y encuentran al autor de los mismos. 

- "Mira"- le dicen a la protagonista de la historia- "éste es el chico que ha compuesto las canciones. ¿Le conoces?"

- "Sí... Pero... No entiendo nada... Es el primo de mi mejor amiga. Vive con ella cerca de aquí..."
Total, que allá se van, cámara en mano, Nev, Ariel y la muchacha a desenmascarar al primo cabrón que llevaba dos años engañándola. Resulta que, efectivamente, con quien había estado hablando por teléfono, ése que definía como su alma gemela, su media naranja, y no sé cuántas cosas más, era el primo de su amiga. Un chaval escuchimizado y feito, nada que ver con el dios de ébano que la pobre infeliz había imaginado esperándola en el altar. Pero no es esto lo peor de todo. Lo que riza el rizo es que la idea fue de la maldita amiga. Sin saber qué hacer cuando la protagonista de esta historia empezó a salir de fiesta y despendole y llevarse a un tío distinto a casa cada noche, decidió que la mejor manera era que se echase un novio. Y como lo de echarse novio físico ya no se lleva, ni corta ni perezosa se compró un móvil para comenzar su "affair", se hizo un perfil de facebbok para el caballero andante, y empezó a ligarse virtualmente a su propia amiga. Cuando ella quiso hablar por teléfono, metió a su primo en el montaje, y siguió con la mentira. 
Yo miraba atónita la televisión, con los ojos como platos, pensando cuántas veces las realidad supera a la ficción. Mira que sé que las mujeres podemos llegar a ser malas, retorcidas, y sobre todo nos gusta meter la nariz en todo lo que no nos incumbe... Pero si esto llega a ser el argumento de una peli, hubiese pensado que era hasta rebuscado. Supongo que, pensando lo mismo que yo, Nev le pregunta:
- "Pero... ¿por qué le dijiste que sí cuando te pidió matrimonio?" 

Yaniv Schulman, el presentador y productor del reality, que además lo ha vivido en su propia piel, como demostró en la peli "Catfish" del 2010.
La amiga contesta que le pilló tan de sorpresa, que no supo reaccionar de otra manera. Y la pobre alma cándida prota de esta historia, no podía creer que, al final, se había quedado sin el negrazo tío bueno cantante de rap, sin su mejor amiga, y sin autoestima.

Se acaba el programa y una piensa... ¿Cómo puede haber gente tan ingenua en el mundo? Y creo que simplemente a veces tenemos ganas de creernos las cosas. Estamos más cómodos y más felices así. Sabemos que puede no ser real, que nos estamos autoengañando... Pero también sabemos que buscar la verdad puede ser mucho más doloroso. Sin embargo, es precioso pensar que hay un tío monumental que te conoce mejor que la mejor de tus amigas, que te quiere sin haberte visto nunca, y quiere pasar el resto de los días de su vida contigo, simplemente porque eres genial. Porque, para qué engañarnos, este pensamiento es la bomba. Es fácil, es bonito y es maravilloso. Y es que sería estupendo que todo funcionase de esa manera tan sencilla. Ahora bien, no sé los años de terapia que le harán falta a la pobre protagonista para superar esta historia... 


Viendo otros capítulos, creo que el mundo está dividido entre los que necesitan creer, y los que necesitan engañar, porque su realidad tampoco les gusta. Me preocupa esta tendencia que tenemos a intentar ignorar la realidad y buscarnos otra que nos gusta más, aunque no exista. ¿No es más honesto intentar sacar lo mejor de lo que uno tiene? ¿No es eso mejor que intentar engañarse a uno mismo o engañar a los demás? Esta tendencia ha debido existir desde siempre. El engaño es tan antiguo como el ser humano. Lo malo de nuestra época es que internet ahora le da cobijo y aliento a todas esas personas que son amigas de los disfraces y las farsas. Estas historias, como es lógico, siempre acaban mal. Pero me parece interesantísimo el formato del programa. Sobre todo, cuando uno investiga y resulta que a Neve le pasó lo mismo, y grabó una película documental al respecto en 2010, que también se llama "Catfish". Resulta que al pobre le engañó la dama del drama, que llegó a inventarse, no sólo al personaje del que se enamora Nev, sino que, para hacerlo más creíble, se inventa a todos sus amigos y les crea perfiles de Facebook. 

 El marido real de semejante "drama queen" le cuenta a Nev una historia sobre el pez "Catfish" (en español siluro; ése pez que tiene como bigotes y siempre está rebuscando algo en el fondo de los pantanos, y la arenilla de los acuarios) que servirá para poner título a la película y al reality. Le cuenta una historia sobre un problema cuando se transportaba bacalao vivo desde Asia a Norte América, y la carne acababa blanda y asquerosa por la inactividad del pez durante el largo tiempo del trayecto. Para que los bacalaos estuviesen activos y su carne se mantuviese tersa, de acuerdo con la historia de Vince, el marido de nuestra inventiva amiga, los pescadores empezaron a poner siluros con los bacalaos para que les mordiesen en la cola y les mantuviesen activos. Vince dice que su mujer es como esos siluros, porque la vida sería aburrida y monótona si no tuviésemos a alguien mordiéndonos en las aletas.


lunes, 23 de septiembre de 2013

Despertar

La vida no tiene marcha atrás. Ni "control + Z" en teclado alguno. Muchas veces nos vemos en situaciones en las que desearíamos con todas nuestras fuerzas dar marcha atrás, borrar el último minuto, el último mes, el último año de nuestras vidas, pero no podemos. Estamos tan acostumbrados a poder deshacer lo que acabamos de decidir en el virtual mundo de la tecnología, que nos entra una desazón especial cuando nos damos cuenta que el mundo real no es tan sencillo. Es algo que he pensado cada vez que he rayado el coche al meterlo en el garaje: "Sin tan sólo pudiera dar marcha atrás en el tiempo unos "segunditos", me ahorraba el disgusto, y sobre todo el taller y el inconveniente que es estar un montón de días sin coche". Me viene a la cabeza también cuando dibujo con un lápiz sobre un papel. Tan acostumbrada estoy a la tableta gráfica o al ratón, que me parece raro no poder volver atrás simplemente cuando me apetece. Cuando, en una conversación, se nos escapa algo por la boca que no estaba planeado decir... Según las palabras salen uno ya está mentalmente tirando de ellas con una soga imaginaria para que vuelvan al lugar del que nunca debieron salir...

Me he dado cuenta de que esta desazón sólo tiene remedio en un mundo... El de los sueños. Es una de las sensaciones más gratificantes que existen, la de despertar de un mal sueño. Sin ir más lejos, el otro día soñaba que se me caía la perrita de mi madre por un balcón. ¡Menudo disgusto! ¡Menuda llorera! Me invadía una angustia infinita, pensando que aquel fallo ya nunca tendría solución. Hasta que desperté. ¡Y me sentí tan dichosa de pensar que todo había sido un mal sueño! La perrita seguía vivita y coleando (nunca mejor dicho), y yo no había cometido un error que fuese a perseguirme el resto de mi vida. Esa sensación de alivio es divina. Uno se siente como si por fin, Dios nos hubiese dejado utilizar el "Control + Z" en el manejo de nuestra vida. ¡Qué sensación de fortuna infinita!

Lo malo es que hay momentos en la vida tan nefastos, que nos parecen pesadillas de las que no podemos despertar. Cada día que pasa le pedimos a Dios que nos deje despertar del sueño infame en el que nos vemos inmersos cada día.  Pero el alivio de despertar nunca llega. Parece, al revés, que el único alivio llegar cuando nos entregamos al sueño. Y sólo en el sueño podemos pensar que todo fue un sueño. Hasta que la luz del día nos despierta con la toma de conciencia, de que sólo en sueños era un sueño. 

Realidad, sueños, ilusiones, pesadillas... Son difíciles de  identificar por nuestro cerebro. Todo lo vivimos con una intensidad parecida. Y lo peor es que nunca estamos seguros de cuándo estamos despiertos. La vida es sueño.Ya lo dijo Calderón de la Barca. 

¿Qué es la vida? Una ilusión.
¿Qué es la vida? Un frenesí,
una sombra, una ficción, 
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño, 
y los sueños, sueños son.

domingo, 5 de mayo de 2013

EL DÍA DE LA MADRE

Mamá. Hace bien poco que decidí levantar el vuelo y ubicarme en mi propio nido, no muy lejos del tuyo, pero lo suficiente para experimentar lo que es vivir por mi cuenta. Y estoy viviendo en primera persona todas esas cosas que me advertías cuando vivía contigo. Me decías aquello de :"¡Qué fácil es abrir el armario y encontrarte la ropa limpia y doblada! ¡Magia! Tú la echas al cacharro de la ropa sucia y solita aparece lista para usarla otra vez". Pues sí, mamá, es un rollo poner lavadoras, colgar y planchar la ropa, doblarla y meterla al armario otra vez. Y no, no es magia. Hay que hacerlo todas las semanas. O aquello de: "¡Qué fácil es llegar a casa y tener la cena preparada cuando llegas tarde de trabajar o de dar una vuelta! ¡La mesa no se pone sola!" También ahí tienes razón. La comida para que esté rica hay que dedicarle mucho tiempo detrás de los fogones, y además antes hay que ir a comprar la materia prima, que no se repone sola. Si la nevera se queda vacía, por mucho que le pidas a las meigas, por la noche no vienen a llenarla. Yo a esos reproches tan fundamentados que me hacías, añado otros momentos como lo reconfortante que es que alguien se despierte por la noche si te encuentras mal. O lo a gusto se queda uno cuando le puede contar a alguien cercano los problemas del día a día; a alguien que por defecto siempre nos va a dar la razón. 

Ahora, mamá, te tengo un poco más lejos, pero me acuerdo de ti más que nunca. Y sigo pensando aquello de "¡Qué haría yo sin ti, mamá!". Es verdad que el día del padre no escribí, proque me pilló en una temporada un poco más difícil, pero a ti, papá, también te echo de menos. ¡Y eso que os tengo aquí al ladito! Ahora ya no nos voceamos para ver quién fue el que se dejó la tapa del retrete sin bajar, o para que ordene mi cuarto. Ahora nos sentamos después de comer para comentar la temporada difícil que nos ha tocado vivir, para hablar de las noticias, o comentar lo que hicimos el pasado fin de semana. Ahora tenemos planes que van en paralelo, creciendo siempre juntos. Los cambios son difíciles; nadie dijo que esto fuera a ser fácil. Papá, ahora entiendo los gritos para que apagase las luces que no utilizaba, o para que no me diese duchas de media hora. ¡Ahora sé lo que es pagar facturas, y sé que duele como que te saquen una muela todos los meses! Ahora me doy cuenta del cariño del que me he nutrido en todas esas comidas y cenas durante años, hechas con tanto amor para la familia. Me doy cuenta también del tiempo que se tarda en hacer la compra, en cocinar, en recoger, en preparar... Mamá, yo sé que te ha dado penita que me vaya de casa, pero quiero que sepas que ahora más que nunca me doy cuenta de cuántas cosas habéis hecho por mí todos estos años. Cada día de mi vida. Y cuántas cosas seguís haciendo, porque os falta tiempo para echarme un cable cada vez que levanto el teléfono con algún problema. 

A veces me entran dudas sobre la vida, sobre el futuro, sobre el tipo de vida que quiero vivir. Y tú, mamá, siempre me dices que volverías a vivir cada día de tu vida tal cual lo viviste la primera vez, porque esa forma de vivir te llevó a tener la familia que tienes. Y eso no lo cambiarías por nada. Y puede parecerte una tontuna, pero a mí esa frase me da mucho ánimo para pensar que algún día yo también seré mamá, pese a todos los miedos y reparos que ahora mismo puedo sentir. Pienso que si para ti ha sido maravilloso, tambien lo será para mí. Pienso que algún día yo significaré para alguien lo que tú y papá significáis para mí. Seré el mundo para una persona. Seré la roca donde se cimente una familia. Eso me da fuerzas para seguir adelante. 

Os quiero dar las gracias por estar ahí. Siempre. Sin condiciones. Sin preguntas. Con el corazón en una mano, y la otra libre para ayudarnos. Sin ir más lejos el otro día me puse malita, y allí estabas, mamá, en mi puerta para asegurarte de que todo iba bien. Y papá al día siguiente echándome la bronca por teléfono por si no me estaba cuidando lo suficiente. Me habéis ayudado a montar mi nuevo nido, y estáis ahí cada vez que me entran dudas sobre cómo hacer unas lentejas. Me estáis ayudando a dar estos pasos tan importantes, y que tanto me están costando. 

No os merecéis un día al año. Os merecéis un año al día. Os quiero. Gracias. 

domingo, 28 de abril de 2013

BE WHAT YOU WANT... ¡Es una orden!

Mensajes. Vivimos rodeados de mensajes. Mensajes que nos llegan por whats app (o ahora por el nuevo line), mensajes que nos llegan por email, por teléfono, por la televisión, en los carteles que nos rodean constantemente cuando salimos de casa, en los vinilos pegados a los autobuses, en las bolsas de plástico de los comercios, mensajes que nos transmiten las personas con las que nos relacionamos a lo largo del día... Cientos, o incluso miles de mensajes. Puede llegar a ser abrumador el pensar en la cantidad de mensajes que recibimos y procesamos a lo largo del día. Precisamente porque no nos paramos a pensar en mucho de estos mensajes, no les damos ninguna importancia. Acabaríamos volviéndonos locos si nos parásemos a reflexionar sobre cada una de las campañas publicitarias que nos llegan cada día. 

Pero a veces a mí me da por pararme y pensar. Tengo a veces esa mala costumbre. El otro día me estaba dando una vuelta por un centro comercial, y entré en una tienda que está ahora presente en muchos centros y calles comerciales que se llama KIKO Cosmetics. Me hacía falta un Rimmel para las pestañas, y decidí darle una oportunidad a la marca. Entré, me aconsejaron, compré, y me dieron mi rimmel en una bolsita, que os muestro en la foto. "¡Menudo mensaje nos manda esta marca!"- pensé. "BE WHAT YOU WANT". "Sé lo que quieras". Cuatro palabras que encierran el secreto de la felicidad de las personas. Cuatro palabras que KIKO cosmetics resume dando un consejo muy fácil en una letra un poco más pequeña: "Shop at kikocosmetics.com". Y yo me paro a pensar en que es curioso que una firma de maquillaje mande este mensaje tan abrumador. Sí, abrumador, porque parece una orden. "SÉ LO QUE QUIERAS". Sólo le falta el signo de exclamación. Es más o menos fácil tener la pinta que uno quiere (salvando siempre las barreras físicas de los genes; ya sabemos que cada uno tenemos una materia prima con la que podemos contar, y yo nunca podré medir un metro ochenta centímetros, por mucho que me empeñe). Contando con el presupuesto de cada uno, yo he conocido a personas que han pasado por un auténtico "Make over" personal, han cambiado de estilo, de peinado, de forma de vestir, y hasta de forma de hablar, y, efectivamente, la sensación, la pintilla, la presencia, han conseguido cambiarla parcial o casi totalmente. Para eso está bien el maquillaje, la ropa, el estilismo, las revistas de moda y todas esas marcas que te dan ideas para reinventarte cada día.


Pero ese "BE" que nos lanza KIKO Cosmetics, esa orden que nos empuja a ser lo que queremos ser, es mucho más que ponerte una capa de maquillaje, pintarte una raya en el ojo o comprarte un vestido fluor de esos que tanto se llevan esta temporada. Una siempre acaba por llegar a casa, por muy largo que haya sido el día, se quita esos tacones, deja el bolso en un armario, se quita los pendientes, las pulseras, el collar o el pañuelo, se cambia de ropa, se desmaquilla, se da una ducha, y se queda sola con su esencia. Y esa esencia, queridos, ésa es la esencia donde no llega ni el maquillaje, ni el estilismo, ni el personal trainer. Ahí solo llega una misma o, si me apuras y si le dejas, el psicoanalista. Cuando estás sola, se da cuenta de dónde está y qué quiere. Al menos, te sueles dar cuenta de qué no quieres. No sé si esto me pasa a mí sola, pero a veces, uno ralentiza un poco la velocidad de su vida, se para un rato a pensar, o a escribir, como es mi caso, y reflexiona. Ser lo que quieres, no es tan fácil. Primero tienes que saberlo, y después echarle las narices de intentarlo. Muchas veces para darte cuenta de que quizá no era lo que imaginabas. Y de ahí a empezar otra vez. SER lo que uno quiere, implica además DECIR y HACER lo que uno quiere, y eso es cada vez más complicado según se van cumpliendo años.

Me parece curioso que una marca de maquillaje lance este mensaje a sus clientes. Es el mensaje fácil, desde luego. Escoge la pinta que quieres tener por fuera, que es la que ven los demás. La pinta que tienes por dentro es más difícil de tapar que las ojeras, y es la pinta a la que tendrás que enfrentarte en soledad el resto de los días de tu vida. Es un buen mensaje el de KIKO, aunque difícil de llevar a cabo, sobre todo en esta época que nos ha tocado vivir. Yo creo que un mensaje más apropiado sería "REMEMBER WHAT YOU WANT" (Recuerda lo que quieres) o incluso "DON´T FORGET WHAT YOU WANT" (No olvides lo que quieres).  Porque a veces el no olvidar quiénes somos o qué queremos, nos redirige muchas veces en la vida después de habernos desviado del camino. Yo me apunto la frase (esta última versión que me sacado de la manga), pero desde luego la desvinculo de cualquier marca que sirva simplemente para mejorar la presencia. La frase que hay en esta bolsa debería de ser algo así como "LOOK LIKE YOU WANNA LOOK" (Ten la pinta que quieras tener). Pero vamos a intentar no confundir términos. Y vamos también a intentar no dar órdenes que sean inabarcables, porque lo único que podemos conseguir es sentirnos muy frustrados.


Si me hacéis caso y alguna vez os fijáis en los mensajes que os llegan cada día, veréis una gran cantidad de paradojas como ésta. Si lo hacéis, me encantará que las compartáis conmigo, y entre todos nos mandemos mensajes que nos hagan crecer más sabios y más justos con nosotros mismos.

martes, 2 de abril de 2013

La Vuelta a la Normalidad

Las vacaciones saben a poco. Cuando ves todos esos días por delante sin gener obligaciones ni anotaciones en la agenda, te parece un sinfín de tiempo delicioso en el que perderte. Cuando ese tiempo ha pasado y te enfrentas a tu primer día de vuelta a la rutina, parece que nos supieron a poco las vacaciones. 

Sin embargo, no sería posible seguir adelante sin estos pequeños recesos en nuestra cotidianidad. Salir de nuestro entorno, ver algo nuevo, respirar otros aires, llenar nuestras vidas con algo diferente. Volver de nuevo a casa, siempre un poquito más viejos, y con unas experiencias más en a mochila. 

Eso sí, cuanto más largas las vacaciones, más dura la vuelta al día a día. Dicen que hay que tomárselo con calma, poco a poco, ir recuperando el horario, las ganas, la costumbre a la acumlación de responsabilidades y problemas. No sé vosotros, pero yo cuando vuelvo al trabajo, tengo la sensación de que no ha pasado el tiempo. Que me fui el fin de semana, y ya estoy de vuelta en mi puesto. Parece que no han pasado esos días de descanso. Los problemas están exactamente donde los dejaste. Las hadas no han aparecido de noche para solucionarte la vida. Y dices... "Parece que no he tenido vacaciones".

Pero en el fondo, no seríamos capaces de enfrentarnos a nuestra rutina sin unos días de desconexión. En vacaciones, se te tiene que olvidar la cara de tu jefe, tu horario y el día en el que vives. Yo, en vacaciones, no suelo llevar ni reloj. Con eso lo digo todo. Por eso el día de hoy se está haciendo un poco cuesta arriba. Pero paso a paso uno va llegando donde se propone. La clave es que las metas no sean demasiado ambiciosas para la primera semana. Más aún para el primer día. Hoy, a tomárselo con un poco de calma. Que tengáis una buena vuelta a la normalidad.

martes, 8 de enero de 2013

La Suerte es de Quien la Busca

Antes de nada... ¡Feliz 2013! He tenido unas vacaciones hasta arriba de trabajo, y poco tiempo he encontrado para escribir. Pero hoy, de vuelta al cole, aquí estoy. 

Hoy es el típico día de empezar dietas, ir al gimnasio, salir a andar, y hacer todas esas cosas que nos proponemos cuando empiezan los años. Es curioso. Podemos empezar a cambiar los hábitos que no nos gustan de nuestras vidas en cualquier momento, pero siempre esperamos a fechas como ésta. El primer día de un año nuevo, la vuelta al trabajo, el lunes que viene, el mes que viene, la próxima semana, mañana... ¿A que a vosotros también os pasa esto?

Los americanos tienen una palabra que significa precisamente dejar para más tarde lo que tengo que hacer ahora. Es la palabra "procrastinate". He oído a veces españolizar el término y decir "procrastinizar" (¡Qué mal suena, por favor!), aunque nosotros tenemos palabras que significan algo parecido como "postergar" o "posponer". 


Estas vacaciones he tenido la suerte de poder irme cuatro días a La Rioja a desconectar de todo, y me encontré con esta pintada en una pared. "La suerte es de quien la busca". Esta frase empieza por no postergar. Hay un dicho castellano muy sabio que dice "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". A veces postergamos por pereza, otras por miedo al fracaso, otras por no saber organizarnos. Lo cierto es que cada vez que dejamos para otro momento algo que podríamos empezar a hacer ahora mismo, le estamos pegando una patada a la suerte, y escondiéndola en un lugar donde no podremos encontrarla tan fácilmente. 

En el mundo artístico, lo dijo Picasso. "Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando". Es otra forma de decir lo mismo. Sin buscar, no se encuentra. Sin trabajar, no se triunfa. Si quiero algo, ¿por qué no empezar hoy? 

El otro día estuve buscando información sobre la organización del tiempo, porque cada vez tengo más cosas que hacer, pero el tiempo no se estira. Entre otras cosas, me topé con un par de vídeos que están bien, y os los enlazo. Son cosas obvias, consejos que todos sabemos, pero no está mal recordarlos. Recordad que el tiempo perdido, no se recupera nunca.



"No dejar para mañana lo que pueda hacer hoy". Éste es mi único propósito este año, porque creo que detrás de éste, vendrán todos los demás. Si cada vez que piensas que tienes que hacer algo comienzas a hacerlo, aunque sea un ratito, estás un paso más cerca de encontrar tu suerte.

 

jueves, 13 de diciembre de 2012

Un bonito relato para pensar

Por unos minutos se me ha escapado la fecha mágica del 12 del 12 del 12 para escribir, pero me conformo con el 13 del 12 del 12. 
Hoy me ha mandado un compañero del trabajo un relato corto muy inspirador, que me ha gustado tanto como para compartirlo aquí. Da mucho que pensar. Espero que os guste tanto como a mí.
  
En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:

- ¿Tú crees en la vida después del parto?

- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.

- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?

- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.

- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.

- Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.

- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.

- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.

- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?

- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.

- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.

- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo.
 ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella...

domingo, 9 de diciembre de 2012

Como en casa... ¡En ningún sitio!

Pesadilla en la cocina
Pesadilla en la Cocina
Hoy os voy a hablar de un programa que os va a ahorrar un montón de dinero en vuestra vida futura. Seguramente muchos de vosotros ya lo conocéis, pero a los que aún no os habéis enganchado al chef Chicote, hoy os voy a recomendar su programa (sí, una recomendación televisiva por primera vez en este blog). Se llama "Pesadilla en la cocina" y es la versión española de "Kitchen Nightmares", un programa americano del que hemos copiado el formato, que también televisan en la misma cadena. Hoy día es difícil encontrar un programa o serie en la tele que no sea una copia de un antecesor americano.

El formato es más o menos como sigue: un restaurante que no funciona llama al programa para que el chef Alberto Chicote y su equipo vayan a ver cuál es el problema. Normalmente la cocina es mala, la coordinación aún peor y la atención al cliente deja mucho que desear. Nada más entra la cámara en el restaurante y se ve la comida que sirven y el servicio que dan, uno empieza a hacerse a la idea del porqué de su fracaso.

Yo siempre me he preguntado cómo funcionan las cocinas de los restaurantes. Quien más y quien menos, todos hemos tenido la experiencia de ponernos a cocinar para seis u ocho personas, y nos hemos dado cuenta de la locura que puede llegar a ser tener todo listo y a tiempo. Lo que nos gusta de comer fuera de casa, es experimentar nuevos sabores en un ambiente nuevo y no tener que preparar la mesa, ni la comida, y, mejor aún, no tener que recoger el tinglado que se monta. Lo único malo es la cuenta, que, sobre todo viviendo en Madrid, siempre sale por un pico. 

Al contrario que yo, mi padre siempre ha odiado comer fuera de casa, y ha venerado la comida de mi madre. Supongo que él, acostumbrado a comer en restaurantes todos los días, podía imaginarse las cocinas de según qué sitios. Lo bueno del programa del que os hablo hoy, es que no deja nada a la imaginación. El chef Chicote se mete en una cocina ajena que ha requerido sus servicios, y observa cómo se ponen en acción. 

Yo verdaderamente me quedo boquiabierta en cada programa, al ver lo que se esconde en los rincones de las cocinas de los restaurantes. Descubrí el programa en el capítulo en que muestran un restaurante mexicano en Barcelona en el que había un ratón muerto dentro de un lavavajillas. De ahí, me picó la curiosidad y tuve que ver todos los episodios anteriores. Desde entonces no me pierdo uno. Cada semana cruzo los dedos para no ver un establecimiento en el que haya comido alguna vez. Mi hermano se puso pálido al reconocer un restaurante del barrio de las letras de Madrid donde ha cenado en más de una ocasión. En ese programa se mostraron los misterios de una nevera en la que se guardaban toda suerte de restos orgánicos en distintos grados de descomposición.  A cualquiera le ha pasado dejar un tupper en la nevera con algo y olvidarse de su existencia. Un día, un cierto "tufillo" nos recuerda aquello que guardamos convencidos de aprovecharlo en algún momento, y, por miedo a abrir la caja de los truenos, lo tiramos con la fiambrera incluida. Antes de ver este programa, a mí me gustaba pensar que en los restaurantes cada día se hace revisión de despensa y de nevera. Pues está visto que ni revisión, ni limpieza, ni nada de nada. Son tales las aberraciones que llegas a ver en el programa, que cada día tienes menos ganas de salir a comer fuera de casa. 

Os voy a dejar el link a uno de los programas. Este restaurante ya se cerró por problemas financieros (todos los que llaman al programa están al borde de la quiebra; está claro que a nadie le gusta mostrar sus vergüenzas en la tele si no es absolutamente necesario).



El Chef Chicote demuestra en muchas ocasiones que las desavenencias personales acaban por repercutir en negocios que se resienten de las malas relaciones entre sus dueños unas veces, de su desidia, dejadez y falta de control en otras.  Este hombre hace no solo de chef, sino que, junto a su equipo, también cumple las funciones de psicólogo, estilista, diseñador y entrenador personal de las personas que le llaman.
 
Supongo que el objetivo del programa no es desanimarnos a salir de cena fuera, pero desde luego es el efecto que consigue en muchas personas. Yo, que continúo con mis "pinitos" en la cocina, cada día estoy más contenta comiendo en casa. Sólo estoy ahorrando para un día ir a conocer los restaurantes de este chef tan especial, que es capaz de aderezar y enderezar la vida de muchas cocinas y las personas que hay detrás de ellas.


domingo, 2 de diciembre de 2012

Se Alquila, pero... ¿Cómo se alquila?

Mis disculpas. Mis más sinceras y profundas disculpas por dejar este trocito de mí, abandonado tanto tiempo. Mis seguidores más habituales me habéis hecho, por fin, echarle valor a esta vuelta al ruedo. Los que no me conocéis, entenderéis mi ausencia cuando os mente una sola palabra: mudanza. Ha sido una de las difíciles e intensas, porque ha tenido mucho de reformas y arreglo de desperfectos además del típico movimiento de las posesiones de un lado para otro. Pero ya instalada y feliz, vuelvo a este espacio con mucha alegría.

Tengo muchas ideas de posts que se me ha ido acumulando en estos días sin escribir, pero voy a empezar por la que debe ser la primera. Es algo que he pensado en escribir muchas veces desde que empezó esta aventura de la mudanza, y creo que es la reflexión que más me apetece hacer ahora mismo. 

Ya hablé en otra ocasión del mundo al revés de las empresas inmobiliarias en nuestro país. Un sinsentido, que me consta que choca a millones de personas, pero, como tantas otras cosas, uno más que nos comemos con patatas nos guste o no. 

Buscando piso de alquiler (cualquiera compra nada con la que está cayendo ahora mismo en este país), uno se vuelve habitual de ciertos portales que acumulan información de miles de apartamentos y chalets a la venta y por alquilar en toda España. Haciendo estas búsquedas, me topé con 10 consejos para encontrar piso de alquiler en idealista.com. Yo leí estos consejos antes de ir a visitar mi primera casa, y la verdad es que me impactaron.

Estoy de acuerdo en que encontrar piso es complicado. Es muy difícil encontrar ese lugar que más de una vez has imaginado, al que te gustaría llamar "mi casa". Pero no te engañes: todas las casas tienen un PERO. Lo malo es que algunas tienen muchos PEROS, y lo peor de los PEROS es que se suelen descubrir después de haber firmado el contrato de arrendamiento. 

Estos consejos empiezan con una frase que a mí me creó una cierta ansiedad: "hay una serie de trucos que pueden ayudarte a que salgas victorioso en la dura competencia por encontrar ese lugar especial". ¡Dios mío! "Salir victorioso en la dura competencia"... Con un nudo en la garganta, seguí leyendo.

Los cuatro primeros consejos están bien. Piensa primero dónde quieres vivir, y cuánto estás dispuesto a pagar. Luego métete en algún portal como idealista.com y mete tus preferencias. Eso sí, verás que hay muchas inmobiliarias, y pocos particulares. Como ya os he contado, eso está muy feo por parte de el que pretende alquilar su vivienda. Utiliza las facilidades que te dan estos portales para estar al tanto de nuevos pisos que se pongan en la web.

Y a partir del quinto consejo, empieza ese tono que te anima a ser una versión mejorada de ti mismo, que me hizo ponerme nerviosa para las entrevistas con los propietarios.
- "cuando establezcas contacto, no marees al propietario, muéstrate educado, dialogante y amable, interesado en su piso. recuerda que la llamada telefónica representa una primera impresión de tí. si ha dado la suficiente información en el anuncio no le hagas perder el tiempo creando redundancia". 

Luego siguen los consejos para la cita
-" llega antes de la hora prevista, preséntate arreglado (el límite lo marca uno mismo pero una camisa y bien afeitado para un chico está bien)
- piensa en como si fueras a una entrevista de trabajo, te van a mirar con lupa
- tanto si te enseña el piso el portero como si es el propietario, muéstrate como la persona más encantadora del mundo. eres serio, responsable, hablas con propiedad y de forma educada (...)

Luego sigue dando consejos como que lleves a tu madre contigo porque "da serenidad y empatiza con el propietario" y que te hagas con el conserje, interesándote por la tranquilidad en del vecindario. A mí a estas alturas del artículo no me llegaba la sangre a los pies. No tenía ni idea de que ir a ver una casa tuviese tanta preparación detrás. Pero, sin duda, lo peor estaba por venir: los consejos para el trato con el propietario.
- "estamos en crisis, lo que menos desea un casero es alojar a alguien que pueda generarle problemas, impagos o choques en la comunidad
- debes mostrarte ante él/ella como ése inquilino "serio y solvente" que está buscando. argumenta porqué te viene bien ese piso (cercanía al trabajo...), échale alguna flor al piso y muéstrate más sólido económicamente que el banco de españa (si realmente estás en esa posición, claro)
- si trabajas en una empresa seria y de prestigio debes venderlo
- debe quedarle claro que lo vas a poder pagar (siendo una persona sólo, te lo preguntará) y, además, no le vas a generar ningún problema: le presentas a tu madre, carta de recomendación de tu empresa..."

A estas alturas fue cuando decidí ponerme mis mejores galas para impresionar al propietario, con mis comentarios preparados para dejarle epatado con mi solvencia, simpatía y seriedad. En la parte de la negociación ya me veía con menos posibilidades, porque soy incapaz de regatear, ni en el mercadillo. Pero aún así, seguí leyendo:
- "si duda (y puedes) le dices que le pagas el año entero de golpe, o hasta final de año o le das más meses de fianza de lo habitual (aunque legalmente sólo sea uno) todo eso refuerza tu fortaleza e imagen
- el precio algunas veces no es negociable. si sabes que hay más gente que tú interesada (has sido testigo del ir y venir de potenciales interesados) no se toca a la baja porque ya hay alguien que pagaría lo que pide "

Os voy a decir una cosa. Cuando alquilas en el sobrevalorado mercado inmobiliario de hoy día, asume que te vas a dejar una parte muy poco razonable de tu escaso sueldo en el pago de tu casa cada mes. Si como clientes somos exigentes con cualquier producto, no entiendo esta desmesurada necesidad de impresionar al casero mostrando más solvencia que el Banco de España. Mi error fue que me creí estos consejos, y olvidé que como consumidor, como arrendatario en este caso, tenemos también unos derechos. Os quiero decir una cosa: todo esto está muy bien, pero recordad que vais a vivir en esa casa, si todo va bien, y las casas tienen muchos problemas. Sobre todo si es una casa antigua, sé muy crítico con el mantenimiento de la casa: comprueba los grifos, las puertas, las ventanas... Sé detallista en la observación de la pintura, los suelos, loa acabados. 

Pregunta al casero sobre temas importantes: calefacción (es central o independiente de la casa, gas ciudad o butano, cuánto es el gasto mensual aproximado de consumo de la casa, tiene termostato, etc.), electricidad (dónde está el cuadro de luces, cuánto consumo tenía contratado el anterior inquilino), dónde está la llave del agua, cuál es el estado de las tuberías... Es muy importante que le preguntes si todos los suministros están contratables. Nosotros nos tiramos más de un mes luchando con Iberdrola para conseguir gas en la casa, ya que el antiguo propietario había dejado de pagar el gas unos meses de dejar la casa. Esos marrones te los tiene que solucionar el propietario y dejar los suministros en condiciones.

Encontramos la casa, una preciosidad, pero con mucho trabajo que hacer; un jardín con unas arizónicas de cinco metros de alto que no han podado jamás, muchos arreglos chapuceros en una casa con un mantenimiento inexistente durante mucho tiempo, cisternas de baños que no funcionaban, grifos con poros, bidets que perdían agua... Por eso te digo que si de verdad eres solvente y una persona seria, debes de ser exigente  con uno de los productos en los que te dejarás más dinero en la historia de tu vida: tu vivienda. Y sobre todo deja siempre apalabrado que el casero te arreglará cualquier problema que tengas en aquellos detalles de la casa que no te haya dado tiempo a probar, por ejemplo los electrodomésticos. Si es necesario, déjalo por escrito. A nosotros nos costó dos inundaciones en la cocina de lavadora y lavaplatos que el casero los cambiase porque, literalmente, eran como para poner en un museo. Comprueba que la caldera funciona, así como los radiadores, porque un invierno con problemas en la caldera puede ser muy duro. 

A nosotros nos han tocado de todos los colores, y hemos estado dos meses de arreglos varios por no hacer las comprobaciones necesarias desde aquel primer día. Así que, en mi opinión, si llevas a tu madre a ver la casa, que no sea para impresionar al casero; que sea para que, como siempre, te ilumine con la inmensa sabiduría de su experiencia que detectará los problemas a kilómetros. Y si llevas también a tu padre, mucho mejor.



martes, 25 de septiembre de 2012

IKEA: una gran idea

Veo que no he escrito en una semana completa, y me parece que alguien ha pulsado el mando del "fast forward" en el mando de la tele. No me dan para mucho más las horas del día en esta temporada. Voy a intentar mejorar esta semana, porque lo cierto es que si no escribo, me falta algo. 

Hoy voy a dedicar mi post a uno de los mejores inventos del siglo XX: IKEA. Más que a sus productos, archiconocidos por poner al alcance de la mano de cualquier bolsillo una decoración de diseño para su casa o negocio, por su filosofía como empresa.

Empiezo con este maravilloso anuncio, que para mí cambió la perspectiva del mundo del mueble y la decoración a nivel mundial. Como todos sus anuncios, resume una filosofía que hace nuestra vida mucho más fácil. Por cierto, esos felpudos ya los tienen a la venta.



Es cierto que las normas de la casa de cada uno son únicas. Como seres individuales con nuestro bagaje y toda nuestra experiencia en la mochila, hacemos de nuestro hogar nuestro reino, nuestra república, nuestro rincón favorito del mundo. 

Las casas con IKEA dejan de ser esos fríos y perfectos lugares que anuncian las revistas de decoración. Los hogares pasan a ser, lo que siempre han sido: los espacios donde vivimos en la intimidad los seres humanos. Los espacios donde reímos, lloramos, saltamos, desordenamos, manchamos, limpiamos, volvemos a ordenar, soñamos. Los hogares no son nada sin las personas que los ocupamos y les damos vida. Eso es lo que introduce IKEA dentro de sus anuncios: personas.

Éste es otro de mis anuncios favoritos, en el que nos damos cuenta de que las casas no son más que los momentos que vivimos en ellas. 


IKEA también nos habla en sus anuncios de la visión de los niños de su casa, de su espacio, de su refugio. 


Y algo muy típico de la filosofía IKEA, y contradictorio si uno lo piensa para una empresa que vive de que los clientes compremos cosas, es aquello de "no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita". ¿Os acordáis de este anuncio?


Uno de mis anuncios favoritos de IKEA es el de mayo de 2012. Me inspira mucho el mensaje del anuncio. Cada una de las frases que dice. Os las transcribo, y os deseo un muy feliz martes. 
 
"Atrévete. A cambiar lo que es feo. A luchar contra lo gris. A tener menos cosas. Atrévete a la luz. Atrévete a probar. Y a equivocarte. ¡Vamos, abre las ventanas! ¡Las puertas! Atrévete. Empieza a cambiar pequeñas cosas, y a descubrir que no son tan pequeñas. Tu revolución empieza en casa".



martes, 18 de septiembre de 2012

Nothing Box

Hoy es martes, el día más duro de la semana. El lunes nos da mucha pereza reincorporarnos a la vida real después del fin de semana. Lo malo del martes es que nos damos cuenta de que no era broma, y tenemos que seguir yendo hasta el viernes. Por eso hoy, que me está costando especialmente ponerme en marcha, os voy a dejar un vídeo muy divertido sobre las diferentes formas de entender el mundo de los hombres y las mujeres. Trata de la diferencia fundamental que existe entre nosotros, entre la estructura de nuestros pensamientos. Creo que si las mujeres consiguiésemos entender de verdad el contenido de este vídeo (bromas aparte), nos ahorraríamos muchas discusiones y enfurruñamientos con nuestra pareja. Ahí os lo dejo. Que tengáis un feliz martes.

lunes, 17 de septiembre de 2012

SAIRAILIBOMNI... INMOBILIARIAS. ¡¡Bienvenidos al mundo al revés!!

En este país, a veces siento que vivo en el mundo al revés. Pero quizá soy yo, que miro al mundo haciendo el pino. No sé qué opinaréis vosotros.


Yo siempre he pensado que quien pide un servicio y lo contrata es quien debe pagar por él, ya que es esta persona quien se beneficia o disfruta de dicho servicio. De hecho creo que es así, en general, como funciona el mundo. Cuando compramos cualquier producto en un establecimiento, pagamos por él una cierta cantidad de dinero, y nos lo llevamos. Cuando contratamos un servicio, pongamos por ejemplo un gimnasio, pagamos por acceder a las instalaciones y quizá por algunas clases incluidas en una determinada tarifa, etc. El esquema siempre es el mismo: quiero algo, lo busco, comparo, contrato, pago y disfruto de los servicios/ productos que me ofrecen a cambio de mi dinero.

Todo funciona así excepto, como no, el mercado inmobiliario. Ese mercado que ha conseguido dar la vuelta a la economía del mundo, sigue haciendo estragos volviéndonos a todos disléxicos en la comprensión del desarrollo normal de la economía. Os cuento el porqué de este post indignado:

Un buen día, uno decide cambiar de casa. Como no parece ser el mejor momento para comprar una vivienda (a no ser que uno quiera una de esas viviendas construidas en el extrarradio del mundo conocido, de las que les dio por edificar a los bancos en sus épocas gloriosas y que ahora intentan colocar a todo el pobre diablo que se acerca buscando vivienda con una nómina debajo del brazo y un contrato indefinido con una cierta antigüedad), es normal pensar en irse de alquiler. 

Con esa decisión comienza una aventura animada de ayer y hoy: encontrar piso. Después de decidir la zona, uno se pone a buscar por internet: Idealista, fotocasa, enalquiler... Existen muchas webs que los futuros arrendadores utilizan para mostrar sus propiedades a los potenciales inquilinos. Hay varios factores a tener en cuenta: precio, número de habitaciones, número de cuartos de baño, zona en la que está situada la vivienda, número de planta, plaza de garaje, trastero, metros cuadrados, antigüedad, equipación de muebles y electrodomésticos... Un sinfín de detalles que hacen que una casa entre en el ranking de viviendas que te interesan para convertirse en tu futuro hogar. De las fotos uno nunca se puede fiar demasiado, porque suelen ser de lo más desmotivantes (¡Con lo que vende una buena foto, señores caseros!). De todos los factores que influyen en la decisión de qué vivienda escoger, me falta el más importante: ¿el alquiler se tramita a través del propietario directamente o indirectamente a través de una inmobiliaria? Porque, si se da el segundo caso, vas a tener que pagar un mes más de alquiler por la cara. ¡Por un servicio que no has contratado tú! 

Entiendo que pagues como futuro inquilino si eres tú quien se acerca a una inmobiliaria y le pide que busque casas con unos ciertos criterios, y que concentre las visitas a todas ellas para no perder el tiempo. Pero, si además de pasarte tus horas libres navegando por internet buscando la casa perfecta, llamando a todos los inmuebles que te interesan, paseándote por las zonas que te gustan en busca de un cartel de "Se alquila", si además de todo eso tienes que pagar tú el servicio de la inmobiliaria... Entonces es que vivimos en un mundo que está dado la vuelta. 

Fijaos: El propietario decide contratar una inmobiliaria para que enseñe la propiedad a los posibles arrendatarios, y haga todos los papeles. El propietario piensa en un servicio. Lo quiere, lo busca, compara, contrata... ¡Y paga el pringado que se va a vivir de alquiler a su casa! Además de la mensualidad, la fianza y el aval bancario, si te gusta una propiedad cuyo dueño ha decidido meterla en inmobiliaria, tienes que pagar una mensualidad de más (y no está precisamente barato el alquiler en Madrid) a unos señores cuyos servicios nos has demandado en ningún momento. Es más, cuyos servicios, cara a quien se va de alquiler, se resumen en quedar contigo y abrir la puerta de una casa para enseñártela. Muchas de las preguntas que les hagas no las sabrán ni contestar, porque la casa no es suya, y nunca han vivido allí. No está mal cobrar 1000 euros por abrir una puerta, ¿no? 
Así que uno de mis factores decisivos para meter una casa en mi ranking de "futuros hogares" ha sido que no estuviese gestionado por inmobiliaria. 

Desde éste, mi humilde rincón del ciberespacio, quiero hacer una llamada de atención a todos esos propietarios que ponen su vivienda en alquiler con intermediarios que tienen que pagar los futuros inquilinos. Señores caseros del mundo, ¡que la crisis está para todos!... No engordemos aún más los bolsillos de uno de los responsables de estos momentos tan duros por los que estamos pasando, y seamos solidarios con el que se va de alquiler porque no es propietario de un inmueble. Y, futuros inquilinos del mundo, esos que estáis buscando casas de alquiler, no paséis por el aro de pagar un dineral por un servicio que no habéis contratado. 

Si es el mundo el que está del revés, seremos nosotros los que tendremos que hacer el pino para verlo del derecho de nuevo. 

viernes, 14 de septiembre de 2012

El Vintage sabe bien en copa... ¡Y aún mejor en el salón!

La primera vez que vi la palabra "vintage" fue en una revista de moda. O quizá fue en un blog. Describía los complementos de una modelo acuñando la tienda y precio de cada uno. En el bolso ponía simplemente "vintage". Se puede traducir como: "bolso viejo que tenemos por casa y ni nos acordamos de cuándo o dónde nos lo compramos, pero nos queda bien, nos gusta, y nos da igual que sea de temporadas prehistóricas".

La segunda vez que oí la palabra "vintage" fue en Oporto, cuando nos enseñaron en una bodega que "vintage" es un vino de allí con añada de calidad excepcional según el dictamen del Instituto do Vinho do Porto.

Y hace cosa de un año, empecé a interesarme por la decoración "vintage", que es el tipo de decoración que siempre me había gustado, pero como no estaba de moda, antes no tenía un nombre concreto. En la decoración vintage se utilizan elementos decorativos antiguos como cámaras de fotos o de escribir, maniquíes, muebles reciclados, armarios envejecidos o pintados... Nada tiene que hacer especial juego con otra cosa, más que por esa pátina de vida que tiene todo lo que no acaba de salir de una tienda. Los muebles de IKEA son somo recién nacidos. Los muebles de segunda mano; esos que has heredado de la casa del pueblo de los abuelos; esos, ya han tenido una vida, o más de una. Y lo cierto es que tienen un aura, igual que la que nos va acompañando a las personas a lo largo de los años de nuestra existencia. Nuestro rictus, nuestra pátina, nuestra experiencia, nos hace más completos, más tranquilos, más seguros. Eso no impide que diariamente intentemos reinventarnos a nosotros mismos, lo cual nos mantiene vivos. Algo así es la decoración vintage.

Emily Chalmers. Modern VintageA mí siempre me atrajo este tipo de espacios (antes de la fiebre vintage que hay ahora mismo) porque creo que en ellos se respira más a la persona que vive dentro. Os pongo un ejemplo. Este verano estaba en Portugal en un restaurante comiendo un arroz con marisco muy rico. Cuando fui al baño me encontré con un espacio precioso. Una encimera de madera maciza sacada directamente de una tajada longitudinal del tronco de un árbol, con el lavabo tallado en ella. El mueble sobre el que apoyaba la tabla estaba formado por las patas de una máquina de coser antigua. Puede sonar extraño, pero era encantador. Y cuando salí de allí, no podía dejar de mirar a la dueña con otros ojos. Porque ese toque, esa sensibilidad, esa visión para convertir un lugar corriente y anodino en algo único, me hizo pensar que era una mujer muy especial.

Siempre me ha gustado que las cosas tengan sentido para nosotros; sentirme identificada con lo que hago, con el espacio que ocupo, con mis relaciones personales, con mi aspecto. Es la forma de sentirse pleno. Me gusta mirar a mi alrededor y encontrar siempre un bagaje de vivencias que me acompaña. Esto me recuerda quién soy, por si en algún momento se me olvida.

Hay un libro de Emily Chalmers que se llama "modern vintage" que combina elementos antiguos con muebles modernos tipo IKEA, para diseñar espacios contemporáneos, funcionales, adaptados a nuestros tiempos, pero llenos de esa magia del pasado que traen los objetos con historia. 

Emily Chalmers. Modern Vintage
Modern Vintage. Emily Chalmers

Emily Chalmers. Modern Vintage
Emily Chalmers. Modern Vintage

Emily Chalmers. Modern Vintage

Emily Chalmers. Modern Vintage

Emily Chalmers. Modern Vintage

Son espacios con alma. Después de ver estas fotos, entiendo que esta tendencia se llame vintage. La vida pasada de los objetos a nuestro alrededor nos recuerda quiénes somos, con todos los días de nuestra vida a la espalda; nos recuerda que nosotros, como el vintage, somos de una añada excepcional.